| ,

Me rechazan en el instituto

“En clase me rechazan: no quiero ir al colegio/ instituto”

Si vuestro/a hijo/a os confiesa que es rechazado/a o intimidado/a en el colegio o instituto, seguramente ya ha hecho todo lo posible por resolver el problema por su cuenta. Es probable que lleve tiempo sufriendo este rechazo hasta llegar a un punto de no ver otra salida que contároslo. A menudo, a las víctimas de acoso escolar les resulta muy difícil tomar esta decisión, ya que sienten vergüenza o temen que esta confesión les lleve a agravar más la situación. Puede ser por el miedo a las represalias o simplemente por el hecho de “quedar como un chivato/a”.

Si os interesa saber más sobre el acoso escolar y cómo ayudarles, no dejes de leer este artículo.

¿Qué es el bullying?

bullying

La palabra inglesa bullying es el término que se suele utilizar para describir el tipo de acoso o intimidación que un alumno o alumna está expuesto de forma reiterativa y constante a acciones negativas por uno/a o varios/as compañeros/as.

No se trata de los típicos altibajos en las relaciones entre alumnos/as que se dan especialmente en la preadolescencia o adolescencia. Ni tampoco de pequeñas peleas o conflictos surgidos en el juego libre del patio del colegio. Son auténticos malos tratos, que pueden llegar a tener consecuencias muy dañinas para quien las sufre, generalmente en silencio y en soledad.

¿De qué tipo de malos tratos/ bullying estamos hablando?

Los malos tratos se producen mayoritariamente en el recinto escolar, en el patio, en la clase, en los pasillos y, en menor medida, en la salida o fuera del colegio. Suelen ser silenciados por otros/as compañeros/as (observadores pasivos o activos). Normalmente no se atreven a intervenir en defensa de la víctima por temor a que les pueda ocurrir lo mismo. Pueden ser de varios tipos:

  1. Verbales:  insultos, amenazas, humillaciones, vejaciones, etc.
  2. Físicos: patadas, golpes, zancadillas, pinchazos, empujones, destrozos de objetos propiedad de la víctima, etc.
  3. Sociales:  exclusión del grupo, no dejándoles participar directa o indirectamente, difusión de rumores y calumnias, difusión de fotos y vídeos íntimos o humillantes de la víctima.
  4. Psicológicos: Manipulación o chantaje emocional, gestos de desprecio, mentiras y agresividad dirigidas a la víctima.

¿Cómo detectar si tu hijo/a sufre malos tratos en el colegio o instituto antes de contarlo?

Algunos indicios pueden ayudar a detectar un caso de malos tratos entre iguales:

  1. Síntomas físicos: moratones, rasguños y heridas que el niño/a o adolescente no llega a explicar con claridad o lo hace con excusas y justificaciones poco claras (“me he caído, resbalado, me he chocado sin querer con… no sé cómo ha podido ser, no me he dado cuenta, déjame en paz que no es nada…”). Dolores de cabeza, estomacales o de otro tipo cuya causa no es clara y no tiene un origen médico o biológico (enfermedad, infecciones, etc.).
  2. Ropa rasgada, sucia, estropeada, etc.
  3. Cambios en el estado de ánimo sin causa aparente: apatía, tristeza, fatiga, inapetencia, accesos de rabia o ira, llanto incontrolado, irascibilidad, miedo a ir al colegio, etc.
  4. Aislamiento social y familiar: no quiere ir con amigos/as y rehúye las relaciones familiares.
  5. Empeoramiento de su rendimiento escolar: aumento de incidencias negativas, despistes en la entrega de trabajos y tareas, suspensos, déficit de atención y falta de concentración, etc.
  6. Cambio de ruta o excusas para ir por otro camino al colegio o instituto.

¿Qué podemos hacer para ayudarles a frenar el bullying?

Desde el momento en que detectamos un posible acoso escolar en nuestro/a hijo/a o una vez que se decide a expresarnos lo que le está ocurriendo, necesita:

  1. Saber que le escuchamos, entendemos y creemos de forma incondicional. Nuestra escucha deber ser activa, sin juicio ni reproches, dejando ese espacio para que exprese libremente y sienta que somos su lugar seguro.
  2. Transmitirle seguridad y confianza. Que sepa que nos vamos a ocupar del problema, que ya no está solo/a y que le vamos acompañar emocionalmente en todo momento.
  3. Hablar con frecuencia del problema: de todo lo que suceda, progresos o recaídas y de cualquier novedad o incidencia relacionada con él.
  4. Ayudarle a adquirir herramientas de comunicación verbal y no verbal para protegerse y defenderse de manera firme y asertiva.
  5. Ayudarle a recuperar la confianza en sí mismo/a, a potenciar su autoestima y su valía personal.
  6. Hacerle partícipe de las decisiones sobre lo que hay que hacer y los pasos a seguir para frenar el acoso. Escuchándole atentamente y expresándole comprensión en todo momento.
  7. Evitar alterarse o enfadarse con él o ella, sentirse culpables o culparles por lo sucedido, restar importancia al problema, responsabilizar al colegio o instituto, etc.
  • Pedir ayuda profesional: contar con un equipo interdisciplinar de psicólogos/as, orientadores/as del colegio y trabajadores/as sociales e incluso ayuda policial si fuera necesario.
buylling

¿Cuáles son las medidas que podemos tomar?

Una vez conocida la situación no se debe intentar solucionar por nuestra cuenta el problema y mucho menos con los/las agresores/as ni con sus progenitores. Esto agravaría la situación además de sentirse más avergonzados/as o culpables. En cambio, se pueden tomar otras medidas:

  1. Comunicarnos con el colegio o instituto una vez que se tenga clara la situación para que juntos puedan poner en marcha una serie de medidas para poner fin al acoso.
  2. Expresar de manera tranquila, clara y ordenada la información que se dispone al personal del centro (director/a, tutor/a, jefe/a de estudios, etc.).
  3. Hacer saber que deseamos colaborar con la búsqueda de soluciones.
  4. Preguntar sobre la normativa interna del centro en materia de acoso escolar entre los alumnos/as, algo que la mayoría de colegios e institutos han desarrollado.
  5. En última instancia, y si sus iniciativas no consiguen avanzar en la solución del problema, denunciar el caso.
  6. En ningún caso dejar pasar el asunto. El acoso escolar continuado constituye un hecho grave, con graves consecuencias sobre la salud física y mental de los/las menores y en algunos casos sufre sus efectos durante mucho tiempo, llegando incluso al suicidio. Algunos niños, niñas y adolescentes han llegado a afirmar que ser objeto de malos tratos por parte de los/las compañeros/as es lo peor que les ha pasado en su vida.

Conclusiones

Es muy importante animar al niño/a o adolescente a que cuente todo lo que quiera sobre lo sucedido con el fin de tener una idea exacta. No hay que olvidar que lo que estáis escuchando probablemente sólo sea una parte de lo ocurrido. Podéis hacer preguntas con suavidad y delicadeza, con un tono cercano y empático, ayudándole a reflexionar y a decidir qué hay que hacer para resolver la situación. Es muy importante averiguar qué ocurrió, quién estuvo implicado/a, dónde ocurrieron los hechos, cuándo y quiénes fueron testigos.

Pedir ayuda profesional es fundamental para prevenir y actuar cuanto antes en las consecuencias derivadas del bullying. Por ello, proponerle que asista a programas de desarrollo de habilidades sociales y emocionales donde se les ayude a afrontar con eficacia situaciones de acoso escolar: a defenderse de forma asertiva y firme sin sentir miedo o angustia. En próximos artículos, abordaremos la problemática del bullying de forma más detallada con el fin de daros pautas para ayudar a vuestros hijos e hijas a superar esta difícil y dolorosa situación.

En SIpsicología ofrecemos un servicio de terapia infantojuvenil y familiar especializada en problemas de acoso escolar, además contamos con un programa de entrenamiento de habilidades sociales y emocionales para adolescentes a través de un taller continuo de teatro e improvisación.

¡Para más información contactad con nosotros!

Newsletter

Product of the Day

Popular Articles

Follow Me

Popular Articles



Somos un centro de Psicología especializado en ofrecer un servicio integral de atención psicológica y de formación.

Contacta con nosotros 

  • 644 63 60 18 

    • Paseo de la Castellana 151 8A
    • Manuel Silvela 8, 5ª Planta Oficina D - 28010 - Madrid 



© SiPsicología